domingo, 28 de noviembre de 2010

El choque de la vuelta

Cuando vives como estudiante en un país que no es el tuyo es muy fácil alejarse de la realidad de la que saliste. Desconectarse suele ser una de las razones para irse a otro país. El problema del enajenamiento es el choque al que te enfrentas cuando regresas.

De repente todo parece estar mal. Un joven de 14 años viola y asesina a su abuela. Una adolescente de 16 años mata a su bebé recién nacido en la bañera de su casa. Una chica de 18 años roba y apuñala a su amante de 78. Parece que el pequeño mundo de 100 por 35 millas (160 por 56 kilómetros) al que llamamos patria se ha convertido en una especie de Sodoma y Gomorra del siglo XXI.

Por un lado están los consumidores desesperados que dejan a sus familias en fechas especiales para madrugar en centros comerciales que les ofrecen ofertas de ilusionista. Lo que traducimos como viernes negro, lo único que demuestra es lo bien colonizados que estamos bajo el imperio del consumismo (Lucha por rompa interior).

Por otra parte están los políticos ofuscados en disfrazar sus fracasos con anuncios dignos de una película de Bruce Willis (Seguridad by San Juan Ciudad Capital). Hablo de "El Alcalde", supongo que quien esté en la isla o haya estado debe imaginarse quién es. Sus anuncios en cine y televisión  sobre su buena administración y la rápida y eficaz acción de las entidades municipales parecen una parodia cuando pasas por la ciudad y la ves más sucia y desmejorada que nunca, sin espacios de libertad y con las calles rotas como rota parece estar también su gente.

Desde que llegue a la isla me parece que el viernes negro sea todos los días. Llevamos casi 900 asesinatos este año y no parece que vayan a parar. Los políticos hacen lo que les da la gana, ignorando al pueblo. Los empresarios hacen lo que les da la gana, ignorando a sus empleados. Los niños hacen lo que les da la gana, ignorando a sus maestros. Y ni hablar de la UPR, donde de momento parece que los estudiantes son los más sensatos y coherentes. Esperemos que cuando sean ellos quienes estén en el poder no olviden sus luchas de juventud.

En fin que a la vuelta, el "reality check" parece ser muy áspero y duro. Antes de regresar otros amigos ya habían pasado el choque. Recuerdo sus quejidos, su desesperación y frustración al reencontrarse con esta fea realidad. Ahora me toca a mi regresar a mi pequeño Macondo y sé que es parte del proceso y que dentro de un tiempo, cuando me dejen de doler los sentidos podré ver que no todo es tan terrible y que las cosas no están tan mal como parecen.

De todos modos, hay algo muy importante que aprendí en estos años. Estas cosas pasan en todas partes, lo que sucede es que somos incapaces de escapar del insularismo.

3 comentarios:

  1. En nuestra añoranza por tu regreso y en nuestra alegría de tu llegada, no te advertimos sobre esa cara de nuestra realidad de pueblo a la que poco a poco nos hemos acostumbramos. Tienes todo la razón en lo dices pero estamos aqui y nos toca a todos hacer lo mejor que podamos en nuestro entorno. Tengo fe que mañana será mejor y por eso trabajo mucho en lo que me toca. Gracias por mostrarnos con tus palabras que todos tenemos que involucranos en mejorar.

    PIP's Mom

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  2. A menudo converso con amigos en el exhilio de las noticias que leemos sobre nuestra Isla. Vivo con la esperanza de regresar, pero con miedo de establecerme allí con mis hij@s y que crezcan viviendo lo que me aterroriza leer a diario de mi Isla. Q hacer? Regresar y luchar, o simplemente alejarme y añorar? Lo más que me duele es ver envejecer de lejos a los seres que amo y no estar cerca para acariciar sus arrugas.
    -Heidy.

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  3. Entiendo tus palabras Heidy y no encuentro respuesta a tus preguntas. Tal vez será bueno buscar un plan alterno ;)
    Un besazo!
    Iliana

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